miércoles , enero 16 2019

¿Cuándo dejaremos de hablar de las carencias existentes en el país para dar soluciones reales?

Por Jarlen Espinosa.
Santo Domingo Norte. – 2019 otro año más para un país que se encuentra “en el mismo trayecto del sol”, afirmó Pedro Mir, la República Dominicana, con sus carencias, sus ventajas y desventajas.

Atrás, queda un 2018 en el que se destacaron en distintos medios diversas carencias, en el sector educativo, de salud, en la canasta básica, así como otros temas relacionados con la corrupción.

La maldita corrupción…

Pero ahí estamos, justamente donde nos ha dejado el sol al atardecer.

Con nuestros niños estudiando en la primaria, nuestros adolescentes en la secundaria con nuestros jóvenes y adultos estudiando en las universidades en busca de un mejor porvenir y mejor calidad de vida.

Allí están nuestros profesionales, algunos tuvieron que estudiar durante dieciocho años entre la primaria, secundaria y la universidad para obtener un título, esto sin mencionar los que realizan posgrado y doctorados, ellos tardan más tiempo.

Y luego de esto a buscar un empleo que iguale o supere por muy poco la “canasta básica”.

Si, la señora “canasta básica” que ronda por los treinta mil pesos, mientras que el “sueldo mínimo” más alto no superan los dieciséis mil pesos.

De esta manera no es que se pueda vivir del todo bien, más bien se sobrevive.

Con un sistema de salud caótico en donde los pacientes y asegurados son vistos como clientes en su gran mayoría, casi en su totalidad, para no generalizar.

Lo cierto es que no hay que ir tan lejos para conocer de casos en donde para un simple chequeo médico se deba durar “el día entero”, que su cita con un especialista sea aproximadamente en tres o dos meses por exceso de pacientes, que el seguro médico no le cubre algunos medicamentos, estudios, etc.

Otros males que afectan nuestra sociedad es la violencia no solo hacia la mujer, sino hacia los niños y aunque en menos proporción hacia los hombres, mujeres asesinadas pese a que un papel “orden de alejamiento” decía que su asesino no podía acercarse a ella a menos de una distancia (x).

Presos en cárceles sin un programa eficiente de re-formación que les convierta en entes productivos para la sociedad.

Difusión de canciones explícitas no aptas para menores, con una doble moral de parte de quienes aún teniendo la facultad y deber de regular estos contenidos, no lo hacen, y critican lo que ellos mismos promueven.

Una inversión en educación que no ha servido para colocarnos en un lugar considerable en cuanto a ciencias, matemáticas y lectura, puesto que, hace un tiempo figuramos en el último lugar a nivel mundial, en los referidos renglones.

Continúan los embarazos en adolescentes, de hecho somos uno de los países con mayor taza en la región.

Lo lindo del caso, no es el hecho de que estos son algunas de las tantas problemáticas que tenemos en nuestra sociedad, sino, que es algo que conocen quienes nos dirigen y están llamado a dar respuesta efectivas a estas y otras situaciones propias de nuestra sociedad.

Año tras año hablando de lo mismo sin que sean ejecutadas soluciones efectivas que arrojen resultados distintos.

No creo que la sangre derramada por aquellos que hicieron posible que tengamos un himno, un escudo, una bandera, una nación, hayan tenido en mente la República Dominicana que hoy tenemos.

Se necesita de una transformación así sea en las generaciones sucesoras, por el bien del país.

 

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