jueves , octubre 17 2019

No hay que amenazar o matar a «el boxeador» por no apoyar a precandidato/a

Por Jarlen Espinosa.
Santo Domingo Norte. – Los aguerridos dirigentes políticos de Santo Domingo Norte, sin importar el partido al que pertenezcan, ellos, son los responsables de hacer el trabajo de campo a figuras políticas que, en algunos de los casos, son como un «fracatán», no sabes si terminarán cumpliendo o no sus promesas.

Son los dirigentes políticos el enlace entre su comunidad y quienes aspiran, es más, muchos apoyan a ciertas figuras no porque simpaticen con un precandidato/a o candidato/a, sino, porque su vecino que «anda en política» y le anima a que le apoye.

Y ahí están ellos, contienda tras contienda electoral, promesas tras promesas, con sus aciertos y desaciertos.

Juzgados los «mansos por cimarrones», muchos trabajaron para personas que no valoraron su trabajo, ese que motivó a residentes de su comunidad a votar por «X o Y», «X o Y» que no cumplió sus promesas de campaña, dejando como resultado a un dirigente en boca de quienes entienden que «a ese le dieron lo suyo, pero a mí que no me vuelva a hablar de política», sin saber, que a él (al dirigente), tampoco le cumplieron.

Obviamente, no es algo que se de en todos los casos, pero se da.

Mario de la Cruz Pichardo (el boxeador)

Muchos lo conocen como Wilkin, otros como «el boxeador», de seguro le han visto en protestas a favor del arreglo de las calles de su sector en La Javilla…

O dando práctica de boxeo a niños y adolescentes de su barrio, solicitando ayuda de las autoridades para esta iniciativa.

En fin, le han visto en distintos escenarios comunitarios y de carácter político también, junto a las diferentes figuras de los partidos a los que ha pertenecido, primero en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y actualmente en el Partido Revolucionario Moderno (PRM).

No creo que sea justo, ni correcto, que él deba estar corriendo con temor a que supuestas amenazas de muerte reiteradas en varias ocasiones, se conviertan en realidad.

Que deba andar fuera se su casa, su barrio o sector, por temor a represalias en su contra.

No es justo, ni correcto.

Ni para «Wilkin» ni para ningún dirigente político o comunitario de Santo Domingo Norte.

Y uno se pregunta:

¿Deben amenzar a «el boxeador» por elegir apoyar al precandidato/a que entienda?

¿Deben de asesinarlo por eso?

¿Me asesinarán a mí por escribir sobre esto?

¿Si hoy es a él mañana contra quién será?

¿Es esto democrática?

 

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